Cerrando la brecha

Por la libertad de elegir

La web como medio de comunicación: rol del periodista en la WWW

  • Hace algunos años, tras leer “Ser Digital” de Nicholas Negroponte, la mayoría de los periodistas puso el grito en el cielo: los computadores serían capaces de seleccionar, ordenar y distribuir información noticiosa, eliminando el componente humano de las salas de redacción. Sin embargo, la falta de sentido común de las máquinas ha demostrado que los redactores y editores humanos somos más necesarios que nunca, aunque no significa que la red quede bajo la tutela de los comunicadores. He aquí el rol del periodista en la llamada “Web 2.0”.

A comienzos de la re-evolución de las comunicaciones a través de la web, fue muy difundida la idea de automatizar todo el proceso de recolección y ordenamiento de la información. La idea se basaba en los postulados de Nicholas Negroponte de “crear ordenadores para filtrar, clasificar, seleccionar y manejar multimedia en beneficio propio; ordenadores que lean periódicos y miren la televisión por nosotros y que actúen como editores cuando se los pidamos”(1).

En este sentido, los principales avances se vieron en Internet y en sistemas de televisión digital. En la red se automatizó la edición de sitios con el uso de WebSpiders(2), mientras que en caso de la televisión se hizo bastante popular, por lo menos en Estados Unidos, el TiVo(3). El problema con estos inventos es que carecen del sentido común necesario para la selección y ordenamiento de la información, siendo sumamente fácil ponerle trampas para mejorar el posicionamiento de las páginas en la web o que los usuarios vean programas de televisión que no seleccionaron, mejorando el rating del programa, y de paso, los ingresos del canal.

Este postulado no toma en cuenta que los computadores no cuentan con inteligencia ni sentido común. Existe la idea desde la misma escuela de Negroponte, el Media Lab del MIT, de crear una máquina capaz de tomar decisiones por sí misma, basada en criterios de lógica, pero con el componente humano. Este proyecto se denomina OpenMind Commonsense Project(4), e invita a través de su página web a hacer un aporte para que el computador “aprenda” conceptos básicos del conocimiento humano, como que la lluvia viaja de arriba hacia abajo, o que el fuego quema. El proyecto tiende a la creación de inteligencia artificial, lo que permitiría a las máquinas tomar decisiones inteligentes, aunque hasta la fecha no existen resultados satisfactorios.

Pero hasta que esto ocurra, tendremos que seguir dependiendo del desarrollo de sistemas actualizados por editores humanos. Las tendencias actuales de desarrollo web hablan de desarrollo colaborativo e interdisciplinario, generando equipos de profesionales de distintos campos, desde la informática hasta la comunicación, pasando por la administración y el diseño gráfico. Por lo mismo, ya no se habla de “diseño de páginas web” sino de “desarrollo de sitios web”, pasando de una concepción visual a una concepción de gestión de contenidos, basándose inicialmente en las necesidades y requerimientos de los usuarios. Por otro lado, en la actualidad la gestión de contenidos está orientada por la utilización de editores humanos(5), complementando los sistemas de búsqueda automatizados con el criterio de profesionales -en su mayoría voluntarios- que seleccionan contenidos y verifican la veracidad de los contenidos publicados en la red.

Conceptos de sociedad digital y web

Para comprender la parte técnica de la web, debemos pasar forzosamente por la filosofía y la cibercultura. La web es considerada una extensión del mundo real, por tratarse de un medio con un comportamiento social. Según David Weinberger “la Web nos da una oportunidad de re-pensar muchas de nuestras presuposiciones acerca de nuestra naturaleza y de la del mundo. Sólo de esta manera podemos comenzar a discernir por qué la Web nos ha excitado más allá de lo racionalmente esperado”(6). Por otra parte, el mismo Weinberger explica que la Web es un sistema de información atomizado, con un gran volúmen, pero al mismo tiempo, con una gran disociación: “la Web ha volado los documentos en pedazos. Ello invita a seguir de cerca los volúmenes de información como si se tratase de una colección de ideas (…) que el lector puede consultar en la medida que lo desee, sin considerar las intenciones del autor”(7).

Por otra parte, Fernando Flores habla de una “interacción y sinergia que se produce entre la computación y la comunicación”(8) potenciando el rol mediador de la red, aunque resulta optimista en las proyecciones del medio Internet en Chile, hablando de una “revolución de la banda ancha”, en circunstancias que los usuarios chilenos “disfrutamos” de una red basada en la línea telefónica, que es limitada por intereses empresariales, en comparación a Japón(9), donde con una infraestructura similar existen conexiones 24 veces más rápidas, por el mismo precio cancelado en Chile por una suscripción ADSL(10) básica -en Japón, aproximadamente $14.000 mensuales por una conexión de 3Mbps(11), en circunstancias que en Chile, la conexión más lenta es de 128Kbps(12), por la que se cobra el mismo cargo mensual-. La verdadera revolución de la banda ancha viene de la mano con materiales como la fibra óptica, capaces de transmitir varias señales de manera simultánea por un solo filamento, y que en Chile está limitada a empresas grandes y usuarios residenciales que puedan costearlo, sin un alcance masivo.

Esta visión reforzó hacia fines de los 90 y principios del siglo XXI las tendencias en el desarrollo web, plagado de “objetos multimedios”(13) que a la larga hicieron colapsar la internet, que en sus inicios estaba preparada sólo para el transporte de datos de texto. Sin embargo, tan sólo cinco años después de ello, la tendencia parece revertirse dramáticamente. En la actualidad, el desarrollo web se basa en criterios de igualdad, desarrollo colaborativo y de las necesidades de los usuarios.

Inicialmente, la web se basó en el trabajo de los llamados webmaster, que eran profesionales autodidactas, que aprendieron HTML por sí mismos y comenzaron a desarrollar sistemas on-line de manera intuitiva -aunque hay una gran mayoría aún que desarrolla como mejor le parece-. Aparecieron entonces voces autorizadas, como Tim Berners-Lee(14) y Jakob Nielsen(15), quienes desde sus propios nichos comenzaron a reglamentar el desarrollo de la web. La organización que dicta estos estándares es el World Wide Web Consortium (W3C)(16), y pretende unificar el desarrollo en base a normas de codificación, almacenamiento y gestión de la información.

Los criterios principales son los siguientes:

  • Apego a los estándares: existen un conjunto de “normas gramaticales” para escribir una página web, no desde el punto de vista de redacción, sino de la estructura del documento, con el objetivo de evitar diferencias de interpretación entre los distintos sistemas de navegación. Por otro lado, el contenido la página (XHTML)(17) debe estar separado del diseño (CSS)(18), con la finalidad de facilitar la modificación y actualización del sitio.
  • Accesibilidad: que se refiere a brindar las facilidades para que cualquier usuario pueda acceder y navegar en la página, independiente de las discapacidades que pudiese tener, ya sean motrices, visuales o auditivas. Esto se logra generando atajos y contenidos alternativos, que se introducen directamente en el código de la página y que son transparentes al usuario que no tenga estas discapacidades.
  • Usabilidad: que tiene que ver directamente con la capacidad mediadora del sitio web. Un sistema on-line nace como un vehículo de información, por lo que no debiera tener barreras que impidan que el flujo de la misma entre la pantalla y el usuario. Para ello, existen una serie de normas de diseño, que deben permitir que el sitio funcione, aún sin un diseño visual.

A pesar de estas normas, no existe una definición de los conocimientos que debiera tener un webmaster, por lo que no se puede hablar de una profesión o de cursos formales tendientes a educar un “maestro de la web”. Sin embargo, ya se esbozan algunas tendencias al respecto:

  • Desarrollo y administración de sistemas informáticos: tiene que ver con el desarrollo de las piezas de código necesarias para el soporte de la información en un servidor web, así como también de la configuración del mismo, para la distribución de los contenidos en la red. Esto es responsabilidad de profesionales de la informática, como programadores e ingenieros informáticos.
  • Gestión de contenidos: se refiere a la búsqueda, obtención, edición y administración de los contenidos del sitio, desde el texto hasta las fotografías y el video, así como también a la relación existente entre las páginas del sitio. Esta tarea es primordialmente realizada por periodistas y profesionales relacionados (fotógrafos y comunicadores audiovisuales).
  • Arquitectura de información: se refiere a la organización de la información dentro de cada página. Consiste en la ubicación de las distintas partes del sistema como barras de navegación, contenedores de texto e imágenes, banners publicitarios, etc. El criterio se basa en las teorías de la diagramación y composición. Esta tarea es realizada en conjunto por diseñadores y periodistas.
  • Diseño de elementos de la interfaz: se refiere a la apariencia visual del sitio, a través de la elección de las tipografías, colores, grosores y estilos de bordes, así como el diseño de botones, barras de navegación, banners y vitrinas de destacados. Esta tarea recae en los diseñadores gráficos.

Entonces, ¿todos son webmasters o se elige entre ellos? No importa. Puede ser cualquiera de ellos o simplemente una persona encargada de aunar los criterios entre profesionales tan distintos como ingenieros, periodistas y diseñadores. Se podría decir que ni siquiera debe ser un profesional relacionado con informática o comunicación, o tener un rol ejecutivo en el desarrollo del sitio. Sin embargo, lo primordial es el sentido común, o la capacidad de tomar las decisiones basado en las necesidades informativas del usuario final, no en el criterio aislado de cada desarrollador.

El receptor activo

A diferencia del resto de los medios de comunicación, a través de internet cualquier usuario puede crear su espacio. Weblog(19), fotolog(20) y webcasting(21) son conceptos de alta difusión en la actualidad y al alcance de cualquier usuario con conocimientos básicos de computación y con equipo con acceso a la red. Sin embargo, esto afecta directamente a la calidad de los contenidos on-line, ya que nadie verifica o certifica la calidad de los contenidos de estos “medios personales”.

Lo que nació como un sistema de desarrollo colaborativo de software se ha convertido paulatinamente en una forma de expresión personal. Por lo general, las bitácoras o blogs son diarios de vida personal, donde los usuarios expresan sus inquietudes y particulares puntos de vista sobre la realidad que los rodea. Sin embargo, se considera que los blog corresponden a un nuevo tipo de medio de comunicación masivo, bajo el amparo de la sociedad de la información, tal vez por la gran cantidad de periodistas que mantienen sus bitácoras personales, y que por “deformación profesional” escriben como si se tratara de un reportaje o una nota de prensa.

Hay autores de desmitifican esta afirmación. David de Ugarte propone sus “Siete tesis sobre la blogsfera”(22), en las cuales confirma y refuta algunas creencias sobre los weblog. Estas tesis son:

  1. “Los enlaces recibidos por un blog no están directamente relacionados con el número de lectores que le siguen”. Es posible que algunos usuarios realicen el enlace de manera momentánea, o en otros casos, que ni siquiera se tomen la molestia de citar el material.
  2. “Por tanto, aunque desde el punto de vista de como se enlazan entre si los blogs puedan formar una red de libre agregación, los lectores no se reparten según una distribución potencial sino según mecanismos de oferta y demanda normales, donde el recurso escaso es el tiempo de lectura”. Esto justificaría la utilización de lectores de titulares o agregadores, realizando de la sindicación de contenidos a través de archivos RSS(23), RDF(24) y Atom(25).
  3. “Influencia es la capacidad de un medio, un grupo o un individuo para modificar por si mismo, la agenda pública: en principio podría estar relacionado con el número de lectores, o cuando menos requerir un número de lectores mínimo”. La influencia de un blog, por muy leído que sea, no existe, ya que carece de la capacidad para modificar el interés y la opinión del público en general.
  4. “Aunque sólo sea por eso, que no solamente, ningún blog es medio, la blogsfera es el medio: un blog concreto, a diferencia de un gran periódico, no puede modificar la agenda pública. La blogsfera, la gran red social de personas que se comunican a través de bitácoras, sí, como ha demostrado una y otra vez”. En el caso chileno, se han realizado campañas utilizando weblogs, para solicitar a autoridades o empresas modificar decisiones o presionar para alternativas de índole ciudadana. Por ejemplo: la campaña “Mi primer PC… pero de verdad”(26) que finalizó en la propuesta de una alternativa denominada “Nuestro PC”, o la campaña de Atina Chile para mejorar la calidad del servicio de telefonía móvil(27).
  5. “Aunque de por si esto no garantizaría la existencia de grupos decisivos la perspectiva no es la división entre una blogsfera influyente o decisiva por si misma y una blogsfera comparsa. La masa crítica de lectores necesaria para que haya influencia se puede alcanzar, y es previsible que así siga siendo, por muchos subconjuntos de blogs diferentes. Tanto directa como, aún más, indirectamente, cuando las ideas de los blogs son citadas en la conversación social por otros medios, desde el boca a boca a los medios de comunicación tradicionales pasando por las convocatorias en cadenas de emails o SMSs”. Todos los blogs aportan desde su punto de vista, aunque no pasan de ser columnas de opinión de cada usuario, aunque se puedan agrupar los blogs en categorías temáticas.
  6. “Como no creo en ningún tipo de determinismo y a largo plazo lo único seguro, como decía Keynes es que todos estaremos muertos, todo lo que ayude a consolidar la estructura distribuida de la blogsfera, ayudará a que siga sin haber individuos o grupos decisivos y que por tanto siga siendo un instrumento real de la sociedad civil. Una esfera pública abierta”. La web seguirá siendo como una plaza pública donde los usuarios anuncien u opinen sobre la realidad que viven. Aunque esto suene a democracia, existen mecanismos para moderar los comentarios, de la misma manera como se seleccionan las cartas al director en los medios de comunicación tradicionales.
  7. “El modelo bloggers estrella/comentaristas tiende a equiparar la blogsfera al universo informativo de la prensa, vaciándola de su contenido realmente novedoso y ciudadano, cuando de lo que se trata es de bloguizar al mayor número posible de ciudadanos para que se incorporen, con voz propia a la formación de la agenda pública”. No existen mejores o peores bloggers. Como los blogs no son medios de comunicación masiva sólo cumplen con la labor de comunicar las necesidades de un grupo determinado de usuarios, cubriendo sus intereses y opiniones.

Hay que considerar, además, que la proliferación de los weblogs no conoce el respeto por los derechos de autor, además de otros errores cometidos por los usuarios. Eduardo Arcos señala los “Cinco errores más comunes en los blogs(28)”:

  1. No enlazar, o poner un vía: generalmente, no se cita la fuente. Esto atenta contra la naturaleza de la web, que permite enlazar contenidos y le da la libertad al lector para continuar profundizando en el tema, buscando en otros sitios. Un buen blogger le da al usuario una oportunidad para continuar buscando información.
  2. La blogosfera y el web en general se asemeja más al espacio que al planeta Tierra: basándose en la Teoría Unificada del Web de David Weinberger, descrita en el libro Small Pieces Loosely Joined, los weblog no son libros, ni la blogsfera una biblioteca. Al no existir espacio limitado, el contenido es mucho y disperso. Por lo mismo, que no lean “mi” weblog, no significa que lean todos los demás. Para que lo publicado en un weblog sea relevante, debe apoyarse en otros y crear una red de referencias entre sí, aportando, de esta manera, diversos puntos de vista.
  3. Un blog no es un periódico y un blogger no es un reportero: el usuario de una bitácora publica y referencia lo que le interesa. No cumple con la labor de reportear, editar y publicar que realiza todo periodista. Por lo mismo, no es objetivo de una bitácora el convertirse en un diario on-line.
  4. Los blogs no son una sola cosa: la forma de tratar de los contenidos es tan variada como usuarios en el sistema. Es posible que esto no sea del agrado de autores más puristas, pero es un fenómeno que viene de la mano con la masificación.
  5. Darle mucha más importancia a mejorar nuestro trabajo y prestar menos atención a lo que no nos gusta que otros hagan: derivado de lo anterior, es posible mejorar la blogsfera, preocupándose de mejorar el propio trabajo.

Como la web es un medio dinámico y en constante evolución, los weblog continúan su evolución. En la línea de los multimedios se desarrollan los fotolog y el webcasting. Estos servicios fueron ideados y desarrollados por profesionales como fotógrafos, comunicadores audiovisuales y sonidistas, quienes buscaron la forma de difundir sus obras a través de la red. Los usuarios vieron en estos una forma de expresión y aprovecharon estos servicios para comunicarse con sus familiares y amigos utilizando medios audiovisuales.

Otros lo ven como una forma de gestar medios de comunicación masivos como radios on-line o transmisiones de vídeo a través de internet. Sin embargo, la realidad de estos servicios es la misma de sus “primos” escritos: la mayoría de los archivos de audio y vídeo publicados son sacados de material protegido por derechos de autor. Por otro lado, la mayoría de los usuarios utilizan estándares propietarios sujetos a patentes y licencias que no son respetadas(29) -como los archivos MP3 o Windows Media-. Finalmente, se lleva a cabo un desarrollo intuitivo de material audiovisual, sin respetar optimización de formatos para red, lo que contribuye a la saturación de una red pensada en transporte de texto, pero forzosamente obligada a transportar contenidos multimedios.

Derechos de autor en la red

Como nos habremos dado cuenta, la propiedad intelectual sigue siendo un tema súmamente sensible en la sociedad red, pero no por eso descuidados. En internet, existen dos tendencias claras en lo referente a la propiedad de la información, en donde se respetan los derechos de autor, aunque desde ópticas diferentes(30). Estas son:

  • Copyright: esta tendencia toma en cuenta los derechos de autor reservando todos los permisos y licencias al mismo. Esto obliga a quienes utilizan el material publicado a pedir autorización, e incluso, exigir el pago de derechos para obtener la autorización.
  • Copyleft: el autor se reserva algunos derechos, o simplemente, libera su obra para el uso público. Esta liberación está condicionada por la utilización que vaya a hacer quien utiliza el material, quien debe difundir su obra bajo los mismos términos que la obra citada.

La primera tendencia se manifiesta principalmente en las licencias de software, patentes de invenciones y métodos, y derechos de autor de obras audiovisuales y musicales.
Por otro lado, el copyleft es la concepción desarrollada por proyectos abiertos, en los cuales prima un desarrollo comunitario, donde no se considera que el producto final sea propiedad exclusiva de una empresa o institución, considerando que las obras publicadas se suben a Internet.

Dentro de las de mayor difusión está la licencia Creative Commons(31) que cuenta con reconocimiento legal en varios países, incluso en Chile(32), donde es resguardada por la Universidad de Chile y la ONG Derechos Digitales(33). Esta consta de tres partes:

  • Atribución: se refiere a citar el nombre del autor de la obra original. El autor original puede obligar u omitir este derecho.
  • Uso comercial: se refiere a la posibilidad de comercializar la obra derivada de la información citada. Se puede prohibir el uso comercial.
  • Obras derivadas: se refiere a desarrollar nuevas creaciones basadas en la obra citada. Se puede evitar que se generen obras derivadas, permitir sin restricciones o permitir con la obligación que la obra resultante sea distribuida bajo los mismos términos que el original.

De esta forma, el autor puede regular los derechos que permite o prohíbe, por lo que podemos hablar de “Algunos derechos reservados”.

Pese a este marco regulador, la realidad nos muestra que la mayoría de los usuarios no respeta los derechos de autor, ni las licencias de software, ni menos los derechos de obras audiovisuales o musicales, producto de una cultura digital que ha crecido en la creencia de que todo lo que está publicado en la red puede ser reproducido indiscriminadamente, ya que la información debe ser libre. Sin embargo, la libertad nace de la disposición del autor de entregar su obra al bien público o al uso comercial de la misma.

Antes de hacer uso de material publicado en internet, se hace necesario conocer los derechos del autor y las condiciones de uso del material, para solicitar los permisos pertinentes o pagar los derechos que correspondan.

Rol de los periodistas en la web

Más que sólo redactar o diseñar sitios, los periodistas tienen un gran desafío en esta sociedad de la web. Como profesionales de la información y de la comunicación, está el imperativo de realizar un trabajo veráz, con respeto al derecho de las fuentes y de los autores. Es posible dividir esta misión en dos ámbitos.

Primeramente, el aspecto técnico en lo referente a la organización y optimización de la información. El periodista debe convertirse en el agente que coordine la gestión de medios on-line, por el dominio propio que le brinda su educación formal. Este aspecto técnico se refiere a tres puntos principales:

  • Redacción: redactar textos y noticias para un sitio web supone la utilización de los conocimientos disciplinares propios del periodista. Adicionalmente, el profesional de la información debe aprender la utilización de Sistemas de Administración de Contenidos, con la finalidad de referenciar y citar las fuentes de la información que está comunicando.
  • Arquitectura de información: no necesariamente el periodista debe diseñar la interfaz de manera directa, pero debe formar parte del equipo de desarrollo. El conocimiento de composición y diagramación aplicada a medios es fundamental en el trabajo de desarrollo de la arquitectura de un sitio.
  • Medios audiovisuales: optimizar la información audiovisual del sitio, de manera de evitar la saturación de la red. Existen normas técnicas y estándares que deben ser cumplidas evitar incompatibilidades de formatos, demoras excesivas en la transmisión y saturación del medio.
  • Diseño de interacción: en lo referente a la relación de los elementos del sitio. El periodista debe estar consciente de estar redactando para un nuevo tipo de medio, donde la linealidad del texto se rompe y se dispersa en forma de “módulos informativos”. La ausencia de uno de estos módulos o una mala referencia provoca un quiebre en la lectura, lo que perjudica la entrega de contenidos al lector.

Finalmente el aspecto ético, acentuado por la formación profesional propia del periodista. Más que respetar el derecho de autor, definido como “el derecho a la información ejercitado por el autor, o en su caso, por su causahabiente a través de una de sus facultades: la de difundir precisamente(34)”, no se respeta la propiedad intelectual, entendida como “la especie de propiedad que se tiene sobre las obras de la inteligencia en el ámbito literario, artístico o científico(35)”. Esto se debe principalmente al desconocimiento de normas éticas que regulan el derecho de la información, que a su vez tienen su origen en la masificación y facilidad de uso que brinda la web. Bajo la premisa mal entendida de “la información debe ser libre”(36), cualquiera asume que la información en internet es de dominio público y por lo tanto, la usan y ni siquiera la citan.

El deber del periodista es ordenar y gestionar la información de tal manera que la información que se usa contenga las referencias correspondientes y que el material solicitado cumpla con las autorizaciones y políticas de uso impuestas por el autor original.

Notas:


En edición…

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