Raquel Burgoa Pinilla
Raquel Burgoa Pinilla (1916-2013)

Me confieso: soy egoísta. Creí que nunca te ibas a ir, que siempre ibas a estar ahí. Llegué a cometer la imprudencia de pensar que vivirías por siempre. Soy egoísta… pese a que desde pequeño me enseñaste que no debía serlo. Soy egoísta… pese a que la vida me ha enseñado a ceder y compartir. Soy egoísta… y ahora me da vergüenza decirlo.

Porque te ofreciste a los demás. Porque compartiste tu sabiduría y cariño con todos. Porque siempre nos enseñaste, nos guiaste y diste el ejemplo. Fuiste nuestro molde, nuestra guía y, cada uno en su estilo y matiz, interpreta tu forma de ser frente a nuestros amigos, colegas y familiares.

La verdad es que no te fuiste… te tomaste todo el tiempo necesario para repartir tus dones y talentos entre nosotros. Tu cuerpo descansa, pero tu espíritu vivirá cada vez que preparemos una de tus recetas, cada vez que nos acordemos de tus anécdotas, cada vez que recemos el Rosario… en fin, cada vez que te manifiestes a través de nosotros.

Familiares, amigos, hermanos… tenemos un ángel guardián más. Regocígense, porque Raquel nos cuida desde el Cielo.

– Dedicado con eterno amor y eterna gratitud a mi abuelita Raquel Euralia Burgoa Pinilla (6 de noviembre de 1916 – 18 de abril de 2013)

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