Los Picapiedra de mal humorHace un par de horas, mientras preparaba un listado de temas para disertaciones de mis alumnos, se produjo un corte de luz de 4 a 5 segundos.

Unos “maestros” estaban cambiando la conexión de un reloj-control en el edificio, metieron mal las manos y quedó la grande. Alumnos perdieron sus trabajos, yo perdí mi lista -diez minutos antes de la clase- y todo el mundo se sumió en un mal humor generalizado.

Yo, en mi enojo, me di tiempo de reflexionar: un corte de luz y volvemos a la edad de piedra.

Hay algo aún peor. Todos están tan habituados al uso del computador que desechan de plano la utilización de otras herramientas de procesamiento de información -léase, lapiz y papel-, considerándolas obsoletas.

Pero, con una mano en el corazón: cuando disertaban con papelógrafos ¿alguna vez falló la presentación por “incompatibilidad con el sistema”? No sé a ustedes, pero a mí no. Por otro lado, el uso que la mayoría le da al computador es terriblemente limitado, ya que cuando toman un curso de computación -o “curso de Windows”- sólo aprenden a mover el mouse y a digitar en un procesador de textos. El resto se hace terriblemente complicado, porque carecen de la base de la lógica de la operación.

Cuando los desarrolladores de interfaces hablan de “metáfora de operación” se refieren a emular en el entorno gráfico del computador las tareas que las personas harían naturalmente en su entrono de trabajo normal. El problema es que las nuevas generaciones usan cada vez menos este entorno de trabajo, el cual ha sido desplazado por la virtualización impulsada por el computador.

Para la próxima, haré la lista en papel, antes de pasarla al computador.

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