Tux, mascota de Linux, mordiendo la pierna de Bill GatesSiempre se ha hecho la comparación entre Windows y Linux, como si se tratara de una guerra santa. Hasta hace unos años atrás, la pelea era Macintosh vs. Windows, aunque había una razón de fondo. Apple alegó que Microsoft “robó” piezas de código del Mac mientras desarrollaba Word y Multiplan (el padre de Excel) para la plataforma. Hubo un juicio al respecto.

La pelea continuó hasta que Apple se vio en aprietos económicos, y el tío Bill vio una excelente inversión en ciernes, comprando parte de la empresa. Por supuesto, como no se dá puntada sin hilo, los nuevos Mac debieron ofrecer -nótese, no llevar preinstalado- la suite de oficina de Microsoft, como la única garantizada, dejando la excelente Claris Works de lado.

Con esto, Apple quedó fuera de competencia y sólo se sostuvo por el grupo de usuarios que ven a Apple como una religión y los amantes del desempeño en un sistema de cómputo. Otros -como yo- miramos con envidia, esperando tener el dinero suficiente como para comprar un Mac (algún día :_().

Sin embargo, cuando Bill creyó haber ganado el mercado completo para sí -recordemos que en 1998 mandó a dormir a Netscape con su navegador-, apareció un nuevo vecino en el barrio, el cual había sido menospreciado: GNU/Linux.

Este vecino tenía algo peculiar: era una mezcla entre hippie, evangelizador y tecnólogo. No se interesaba por ganar dinero, proclamaba la igualdad y la gentileza en el intercambio de información, y siempre estaba dos o tres pasos más adelante que el resto de los vecinos del barrio en cuanto a seguridad y funcionamiento de su casa. Bill se comenzó a preocupar cuando vio que muchos de los clientes que él consideraba como seguros (IBM, Sun, Novell, organizaciones de gobierno, empresas privadas, sólo por nombrar algunos) comenzaron a llegar a asados en la casa de Linux. Y siempre traían regalos y se sentían como en casa.

Bill intentó recuperarlos a través de amenazas (mala táctica), pero luego recurrió a la más ruin de las estratégias: el rumor. ¿Cuáles fueron los rumores que soltó Bill?:

  • Costo global de la implementación: según Microsoft, implementar una solución Linux es -a la larga-, mucho más caro que implementar una basada en Windows, ya que, como la gran mayoría de los usuarios han sido entrenados en entornos Microsoft, deben “recapacitarse” para poder utilizar software basado en software libre, lo que representa un costo adicional a la implementación, aumentado por el tiempo que los usuarios están sin producir. Puede sonar lógico, pero se dejan de lado -exprofeso- dos detalles muy importantes: primero, los entornos libres prácticamente no varían la apariencia visual ni la distribución de menús que tienen los sistemas como Windows, por lo que la ambientación es mínima. Y segundo, al ser de fuente abierta, la solución Linux permite que los mismos usuarios ayuden a desarrollar las mejoras y actualizaciones del sistema, por lo que se elimina el costo de actualización asociado a las aplicaciones propietarias.
  • Incompatibilidad entre plataformas: las aplicaciones abiertas no son completamente compatibles con las aplicaciones Microsoft, por lo que migrar años de trabajo puede terminar en un desastre. Le recuerdo al lector que la incompatibilidad viene dada por la imposibilidad de utilizar programas y archivos en otra plataforma. Hasta donde es posible, en Linux es posible abrir cualquier archivo hecho en Windows y viceversa, sin perder información relevante. Incluso, utilizando entornos emulados como CrossXOver Office y Wine, es posible ejecutar aplicaciones Windows sobre Linux, y utilizando motores UNIX especiales como Cygwin, es posible correr aplicaciones Linux en Windows. ¿Cuál incompatibilidad?
  • Linux es más inseguro que Windows: Windows es más seguro que Linux, porque en un determinado espacio de tiempo se publican más parches para Linux que para Windows. Veamos esto más en detalle. Cuando Windows presenta fallas, se han demorado hasta 200 días en parchar un fallo, mientras que en el caso de los sistemas OpenSource, el tiempo de respuesta no pasa de una semana. ¡Ah! se me olvidaba el detalle: la mayor parte de las veces que Microsoft parcha, el parche trae fallas colaterales. ¿Ejemplos?: Windows 2000 -64 mil bugs detectados luego del lanzamiento-, Office 2000 y XP -vulnerabilidades relacionadas con OLE y objetos pegados directos desde Internet-, Windows XP -varios fallos relacionados con la estabilidad del sistema-, Windows XP Service Pack 1 -parchó los fallos, pero descompuso otras cosas, lo que obligo a publicar el Service Pack 1a dos semanas después-, Windows XP Service Pack 2 -incorpora un firewall para mejorar la seguridad, pero varias aplicaciones dejan de funcionar por culpa del firewall-, ¿sigo?

Como dije en otro post, no se trata de migrar todo a Linux, de hecho es respetable tener competencia para poder seguir intentando ser el mejor. A lo mejor, el empeño de los grandes de Redmond en ser los únicos en el mercado los ha hecho caer en la autocomplacencia, haciendo creer a todos que no tienen otra que usar software privativo, pero desarrollando herramientas bastante más abajo que mediocres.

En lo personal, con estos antecedentes, no gastaría dinero en ellas.

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