PirataPara nadie es un secreto que Internet es una gran biblioteca, abierta en todo momento, a todo el mundo y con la ventaja -la mayor parte de las veces- que no es necesario desembolsar dinero para poder acceder a la información.

Esta gratuidad ha hecho nata en las últimas generaciones de estudiantes, que no se complican demasiado y simplemente “copian y pegan” la información, sin redactar, sin corregir, sin contextualizar y, lo que es peor, sin mencionar la fuente.

Ya van varias veces que he detenido a mi hija en sus trabajos escolares, donde -por arte de magia- se trasladó a México, entrevistó a varios expertos y académicos, y presentó un trabajo de investigación completo, sin necesidad de salir de la casa. Como buen periodista, la hice redactar todo de nuevo, y en varias ocasiones, fui yo el que terminó de redactar el trabajo.

Lo más terrible de esto, es que a la mayorí­a de los profesores primarios y secundarios no les importa, y cuando los jóvenes acceden a la educación superior continúan con esta práctica, como si fuera lo más natural del mundo. He sabido casos en que los estudiantes han sido descubiertos, sumariados y expulsados de universidades o institutos por plagio o copia de archivos desde Internet. Otros, sin tener pizca de decencia, han demandado a las universidades por expulsarlos por esta conducta.

Nuestro rol como formadores: incentivar la creatividad de los estudiantes y castigar estas prácticas (a lo mejor poner menos nota, hacer el trabajo de nuevo o ambas).

De esta manera, Internet dejará de ser “tierra de nadie” y por fin seremos capaces de desarrollar una ética en la utilización de la red, donde se respeten los derechos de autor y el libre intercambio de información.

Anuncios